Tu evolución en un negocio

0
350
Actitud Activa

Existen infinidad de maneras de desarrollar el día a día de un proyecto. Indudablemente, todo depende de cada momento, de cada sector, de la competencia o de la intencionalidad o momento del público al que quieras llegar. Pero existe una base, algo que sin ello todo lo demás, por muy bien que lo desarrollemos, difícilmente llegue muy lejos. La evolución en un negocio tiene que ver con las personas.

Como todo en la vida, partimos de la primicia de hacer algo que te apasione. Si no es así, entierras tu tiempo, pones muros en tu camino y estarás viviendo sobre algo que has creado y de lo que nunca estarás orgulloso. Empezar o evolucionar en lo que ya haces es sinónimo de ilusión, pasión, sacrificio. Si nada de esto existe, más vale que pares y te centres en buscar aquello que va a hacer que ocupes gran parte de tu vida, pero con ilusión, pasión y sacrificio.

Dando por supuesto que estás inmerso en el proyecto de tu vida, queda mantenerlo, queda su evolución, su crecimiento, su diferenciación, la comunicación y que impacte, pero que impacte lo más orgánico posible. Sí, os lo digo yo y a pesar de que en JEVNET nos especializamos en gestionar inversiones en medios digitales, hay una parte a tener en cuenta que tiene que ver en cómo reconocen tu marca. La esencia que transmite.

Pero no nos olvidemos que por mucho que nuestro negocio funcione gracias al impacto generado por la inversión en publicidad, debemos hacer que hablen de nosotros. Debemos conseguir que nuestro producto/servicio sea tan potente como para que hablen de él. Pero también existe el envoltorio o no tener el producto de la máxima calidad. Y aquí lo más importante es dar justo lo que un nicho de usuarios necesite. Un claro ejemplo es Hawkers, que lejos de ser las gafas de sol de más calidad, consiguen conectar justo con su público y que los identifiquen como la marca que quieren consumir.

Entremos en terrenos más de empresa, de negocio. Tener una empresa está bien. Tener un negocio y que marche es la leche y, si quieres que así siga, hay algo que hará que vaya a más y no es otra cosa que la actitud. La actitud de los líderes de un proyecto es clave y es algo que hay que trabajar y mantener.

Actitud activa

No hay que pensar en simplemente ambición. Si pensamos en unos de los antónimos, nos viene a la cabeza una de las peores lacras de quién lleve el timón. El conformismo.

El conformismo puede llegar. De hecho, he visto más de un caso en el que después de conseguir los primeros objetivos, el ritmo de actividad, de creatividad, de ambición ha bajado y, las consecuencias en según que fase, pueden ser irreversibles.

La actitud activa es uno de aquellos puntos básicos en la evolución de una startup, un proyecto dentro de un negocio o el propio negocio. Por lo tanto, el no bajar el pie del acelerador es algo que tiene que ir con cualquier profesional, tenga el cargo que tenga, responsable de sus tareas.

Seamos realistas. Somos conscientes que mantener un estado de actitud activa nos es fácil, por el desgaste que proporciona y por el estado anímico que muchas veces empuja la propia situación de un negocio. Existen técnicas para ello y vuelvo a repetir, no es fácil, pero sí, la actitud hay que aplicarla en la vida en cualquier situación. Haz deporte, ten una charla con tu mentor, tómate un día y ve a la montaña a respirar… busca el click que te mantenga en lo más alto tu actitud activa.

Dedicación es dedicación y dedicación

Hace más de diez años y después de estar algunos años inactivo en el deporte, quise terminar mi primera carrera de 10K. Un buen amigo me dijo que la única manera de llegar a la meta era la dedicación durante las semanas previas de la carrera. Hoy en día corro carreras de más de 40K por montaña.

Las cosas no se consiguen solas ni utilizando la ley del mínimo esfuerzo. Sea lo que sea debes saber que la dedicación debe venir de serie. Pero si tienes pasión e ilusión en lo que estás haciendo, la dedicación te debe llegar sola.

Mi caso coincide exactamente con muchas personas de mi círculo que se encuentran en una situación parecida. Y cierto es que cuando lo explico a personas fuera de nuestras responsabilidades se horrorizan y nos recomiendan que deberíamos vivir más la vida.

¡La Vida! Si lo que haces se une con la ilusión y la pasión, en la vida estás haciendo lo que tú quieras hacer… dedicar muchas horas diarias, tener siempre tu pasión en la cabeza, hablar de lo que vas a poner en marcha con cualquiera, pensar en qué vas a hacer, sentirte que podrías hacer siempre un poco más… cada uno es como es, pero la dedicación en el mundo empresarial va muy arraigado y dependiendo en la fase del proyecto -todavía no sé de ninguna que no lo sea- es fundamental.

Responsabilidad

He vivido situaciones en los que personas me han transmitido muy fuerte el proyecto que iban o querían poner en marcha o que habían iniciado hace un tiempo. Una cosa es lo que quieres hacer y otra es ser consciente de la responsabilidad que te va a suponer.

Es muy importante conocer y transmitir a estas personas que empiezan, el nivel de responsabilidad que requiere un negocio, no sólo en sus inicios, también durante todas las fases del proyecto.

La responsabilidad no sólo te sitúa como persona, te sitúa en apariencia externa. Ser una persona con responsabilidades te abre puertas y ayuda a crear círculos de tu entorno que te harán que vayas a más como profesional.

Tener responsabilidad hace que estés siempre activo. Las responsabilidades salen solas, te las creas tu mismo en función de la prioridad de cada momento. Pero sin lugar a dudas, si eres una persona responsable tienes más del 33% del perfil necesario para conseguir que tu proyecto o negocio tenga la base necesaria de la persona que lo dirija.

Actitud activa, dedicación y responsabilidad.

Atribución de la foto: José Luis Castañer