En algún momento u otro todos hemos tenido aquella “inspiración” en la que hemos encontrado la mejor excusa para evitar hacer alguna cosa que ya teníamos prevista de hacer, y sabes qué? En ese momento nos hemos engañado a nosotros mismo, nos hemos autoconvencido que esa excusa era infinitamente más importante que el compromiso, la reunión, la cena… que teníamos.

No busques más excusasEsto que a muchos sucede demasiado a menudo se debe a inseguridad, miedo de hacer algo, baja autoestima, crees que vas a hacer el ridículo o quizás piensas que tu no vales para hacer según cosas y en el último momento empiezas a hacer trabajar la cabeza buscando aquel motivo, aquel muro, aquel tronco en el camino que te impida ir o hacer lo que hace unos días tenías en la agenda anotado.

En el caso que te sientes identificado, déjame que te diga que eres un procrastinador (latín: Pro “preposición: hacia, en favor de” y Cras “adjetivo: mañana”) y en la mayoría de los casos eres una persona que confías poco en ti, en tus acciones o decisiones y que a menudo estás más pendiente en el qué dirán que en lo que estás hablando o haciendo en ese momento.

Pero la Procrastinación tiene solución?

Claro! soy un acérrimo defensor de que cualquier problema relacionado con nuestra forma de ser la podemos corregir, pero lo debemos hacer nosotros mismo, debemos querer cambiar, creer en lo que estamos haciendo desde el primer momento que empiezas, salir a la calle cada día creyendo en que eres capaz de lo que te propongas, que aquella reunión para mañana en la que estarás rodeado de presión, la vas a defender a capa y espada y que tu tienes que ser el primero que tienes que creer en ti mismo. No valen excusas, NO! Las excusas nos hacen débiles, hacen que el trabajo durante tantos años de estudios, de formación, de experiencia…. lo tiremos al fondo del mar a la primera de cambio. No debemos procrastinar, si hoy debes y puedes hacer algo hazlo! te aseguro que una vez lo hagas te sentirás mucho mejor, te subirá la autoestima y poco a poco vas a comprender que no eres tan malo como pareces.

No busques excusas donde no las hay,

busca soluciones donde nunca hubieras pensado encontrar.

No busques excusas donde no las hay,

por que tu eres el único que puedes ver,

lo que otros no pueden desde tus ojos,

desde tu manera de ser y pensar.

No busques excusas donde no las hay,

empieza ayer a valorar todo el esfuerzo que

te ha permitido llegar hasta donde estás hoy,

no te permitas menospreciar quien eres.

J.E.V