Una condición del ser humano es la adaptación en momentos aparentemente complicados del entorno en el que nos toca vivir. Un entorno que por norma general viene sin avisar y a pesar de que creamos estar preparados, son cambios de los que no tenemos ningún tipo de experiencia y la adaptación prácticamente se hace en tiempo real.

Estos últimos meses hemos vivido y adaptado nuestros negocios y el de nuestros clientes, sin una guía consistente de saber que lo que estábamos decidiendo era lo más adecuado. En aquellos momentos solo sirve acogerse a tres aspectos elementales y que pasado un tiempo, he tenido la oportunidad de aprender: Intuición, Experiencia y Entorno.

La intuición tiene que ver con las guías que hacen llevar el caudal del agua en un río. Esas guías son las que cada persona quiere o siente que deban ser bajo su criterio. Cada uno las vemos como elementales, comunes y nos dan la seguridad que en ese momento necesitamos.
La experiencia nos hace decidir según lo que hemos vivido anteriormente y el conocimiento que podamos tener del sector en el que nos encontramos. En una empresa de servicios saber cómo podemos actuar nos lo dirán las personas y la cultura generada. Por lo que debemos saber que la mayoría de decisiones tendrán que ver con los profesionales que compongan el equipo, las necesidades que tenga nuestro cliente y la visión de nuestro negocio.
Yo le llamo entorno, pero me refiero a aquellas personas que complementan a nivel estratégico una empresa. Puede ser un Comité, un Consejo o un grupo de profesionales claves para el crecimiento de tu empresa. Forman parte de la adaptación y la evolución. Son personas que creen en el proyecto y que gracias a sus experiencias te ayudan a reflexionar y decidir.

Pero no sólo nos tenemos que quedar con estos aspectos, que siendo elementales no son suficiente si no tenemos ideas, progresos y adaptaciones al entorno. Todo sigue si tú quieres que siga. Independientemente del riesgo, nos movemos por ilusiones, motivaciones y por los valores que queremos transmitir a aquellas empresas de las que formamos parte.

Entonces, la condición sine qua non pasa por la innovación y el replanteamiento de lo que has estado haciendo en los últimos tiempos. La evolución consiste en aportar aquello que hoy y mañana será necesario. Si nos quedamos con lo de antes nuestro futuro no estará preparado ni a la altura de las compañías que dentro de unos años trabajarán para las necesidades que requiera el Mundo y por lo tanto, el sentido de la compañía de hoy quedará fuera del sistema.

El crecimiento de las compañías no sólo tiene que ver con ofrecer más servicios o productos, pasa también por el valor añadido. Este valor añadido nunca deja de evolucionar. Todo está pasando muy rápido desde que la tecnología empezó a formar parte de nuestras vidas, pero la situación actual hace que todo evolucione más rápidamente, por lo que debemos aparcar el miedo que no nos permite decidir, acompañados de una buena planificación, un buen entorno de personas y sobretodo con ilusión.

Si tú quieres, todo va a seguir. El querer tiene que ser acción, compromiso y esfuerzo. Con esto la innovación va a venir sola, de la misma manera que vas a poder replantear tu sector. Reflexiona en cada una de las preguntas que describo a continuación y sabrás si quieres seguir.

  • ¿A día de hoy lo que ofreces está basado en una estrategia Custumer centricity?
  • ¿Tu negocio aporta algo importante a la sociedad?
  • ¿Tu proyecto necesita de herramientas, canales, medios… digitales?
  • ¿Estás dispuesto a adaptar tu organización para conseguir que los profesionales que la forman puedan desarrollar su trabajo de la mejor forma posible?…
  • … y, ¿estás dispuesto a utilizar en la organización metodologías que ayuden a ser más ágiles y resolutivas?
  • Tu cliente ha evolucionado y su comportamiento ha cambiado. ¿Estás dispuesto a aceptar la situación a pesar que debas tener que tomar decisiones arriesgadas?
  • Las innovaciones y las evoluciones comportan dedicación, estudio y consciencia. ¿Estás dispuesto a contar con las personas que te ayuden a conseguirlo?
  • En toda decisión se pierden cosas. A veces incluso, hacen que debamos dar un paso atrás con todo lo que pueda conllevar. ¿Puedes asumir ese riesgo?

Nos vienen tiempos increíbles, en los que vamos a ver de qué manera evolucionan muchos sectores. Vivamos estos momentos siendo conscientes que nuestro hacer forma parte del cambio. Ahora más que nunca apremia ser ágil en la toma de decisiones.