Cuando un cliente, un candidato o un posible socio busca tu nombre en Google o le pregunta a una IA quién eres, ve lo que hay publicado sobre ti, ni más ni menos. Si tienes una web propia clara, un perfil de LinkedIn coherente y contenido con criterio, encontrará al profesional que eres. Si no, encontrará una foto vieja, un cargo que ya no tienes, a otra persona con tu mismo nombre… o nada. Y en ese caso, el que decide qué se dice de ti no eres tú.
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Antes de la primera reunión, ya te han buscado
Llevo desde 2008 al frente de Jevnet, una agencia de marketing digital, y si algo he aprendido es que la primera impresión ya no ocurre en la reunión. Ocurre antes, en una pantalla, cuando alguien escribe tu nombre para hacerse una idea de con quién va a sentarse.
Eso vale para un cliente que está eligiendo proveedor, para un directivo al que quieres fichar y para un socio que está valorando si confiar en ti. Ninguno te lo va a decir, pero casi todos lo hacen.
El informe B2B Thought Leadership Impact Report de 2025, de Edelman y LinkedIn, lo deja bastante claro: el 95 % de los decisores encuestados cree que el contenido experto de calidad demuestra las capacidades de un proveedor mejor que el marketing tradicional. Dicho de otra forma: lo que publicas con criterio pesa más que tu folleto.
Qué aparece en Google cuando buscan tu nombre
Haz la prueba en una ventana de incógnito. Normalmente salen cuatro tipos de resultados:
- Tu perfil de LinkedIn, casi siempre de los primeros.
- La web de tu empresa, si tu nombre aparece en ella.
- Menciones de terceros: prensa, entrevistas, podcasts, ponencias, registros mercantiles.
- Tu web personal, si la tienes. Y si no la tienes, ese hueco lo ocupa otra cosa.
El problema no suele ser que salga algo malo. El problema es que sale algo incompleto, desordenado o antiguo, y quien busca saca sus propias conclusiones con lo que encuentra.
Qué responde una IA cuando le preguntan por ti
Cada vez más gente no busca: pregunta. Escribe en ChatGPT, Gemini o Perplexity «¿quién es tal persona?» y recibe un párrafo resumido. Ese párrafo no sale de la nada: la IA lo construye a partir de lo que encuentra publicado y de lo que ha aprendido de la web.
Si hay pocas fuentes, o se contradicen, pueden pasar tres cosas: que la respuesta sea pobre, que se quede con información desfasada o que te mezcle con un homónimo. En Jevnet trabajamos a diario el SEO y la visibilidad en estos buscadores conversacionales, y la regla es la misma que con Google: la IA solo puede contar bien lo que está bien contado en algún sitio.
Por qué he rehecho mi propia web
Te lo cuento porque me ha pasado a mí. Tengo este blog desde 2011, pero llevaba años sin escribir y la web ya no explicaba quién soy hoy. Así que la he rehecho con un objetivo muy simple: que quien ponga mi nombre en Google encuentre, ordenado, quién soy y a qué me dedico.
Ahora tiene una página sobre mí con mi trayectoria, y se centra en tres cosas: Jevnet, mi podcast La Fórmula CEO, donde converso con empresarios y directivos, y CEO Visible, el programa para CEOs que quieren autoridad sin convertirse en influencers. Además, la web le explica a Google y a las IA, con datos estructurados, que esa persona soy yo y cuáles son mis perfiles oficiales. Y vuelvo a escribir aquí cada semana.
Cinco cosas que puede hacer cualquier CEO esta semana
- Búscate. En Google, en incógnito, y pregúntale a dos o tres IA quién eres. Apunta lo que falta, lo que sobra y lo que está desactualizado.
- Ten una página que sea tuya. Una web personal sencilla, o al menos una página en la web de tu empresa, con una bio clara: qué haces, qué has hecho y cómo contactarte.
- Pon tu LinkedIn al día. Cargo, empresa, titular y extracto deben contar lo mismo que tu web. La coherencia entre fuentes es lo que da confianza, también a las máquinas.
- Publica con criterio y con constancia. No hace falta publicar mucho, sino publicar lo que sabes y hacerlo con regularidad. Es lo que trabajamos en CEO Visible con el Método 4C: criterio, contenido, cadencia y conversación.
- Aparece en casa de otros. Una entrevista, un podcast o una ponencia son fuentes externas que confirman lo que dices de ti mismo.
Preguntas frecuentes
¿Necesito una web personal si ya tengo LinkedIn?
No es imprescindible, pero ayuda mucho. LinkedIn no es tuyo y no controlas cómo se muestra. Una página propia te permite contar tu historia completa y enlazar todos tus perfiles desde un único sitio.
¿Puedo influir en lo que responde ChatGPT sobre mí?
No directamente, pero sí en las fuentes que usa. Cuanta más información clara, coherente y actual haya publicada sobre ti, más probable es que la respuesta sea correcta.
¿Cada cuánto debería revisar qué aparece sobre mí?
Una vez al trimestre es suficiente para la mayoría de directivos, y siempre que cambies de cargo, de empresa o de proyecto.
Si quieres empezar por lo básico, he resumido en una guía gratuita los 7 errores que apagan la autoridad de un CEO. Y si en tu empresa queréis trabajar en serio cómo os encuentran en Google y en las IA, en Jevnet estaremos encantados de ayudaros.

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